Tiempos de locura
El Salvador 1979-1981
Rafael Menjívar Ochoa
Coedición: FLACSO-Índole Editores
San Salvador, El Salvador; 2008
Reseñado por Salvador Canjura
Hace muchos años la compañía para la que trabajaba me envió a un entrenamiento a los Estados Unidos. Dos de las personas que conocí me invitaron a tomar un café. La guerra civil de El Salvador recién había finalizado y fue uno de los temas de conversación. Una de estas personas me preguntó cómo había sido. Mi respuesta fue dramática:
-Cuando la guerra civil comenzó yo tenía 12 años. Cuando terminó, en 1992, estaba a punto de cumplir 24. Pasé la mitad de mi vida en medio de una guerra. Fui uno de los afortunados que vio la guerra civil por televisión. Sabía que había un conflicto, pero no lo padecí con la crudeza que otros, por desgracia, lo sufrieron. Con el paso de los años supe de amigos y conocidos que murieron o salieron del país con rumbo al exilio. Sin duda que guardo heridas de esa época que no quiero reconocer.
La primera vez que leí Tiempos de locura comprendí qué tan lejos había pasado el conflicto de mí. Durante los quince meses que el libro estudia –del 15 de octubre de 1979 al 10 de enero de 1981- ocurrieron una gran cantidad de hechos que marcarían el destino de El Salvador. Si hubo un período en que la guerra civil pudo abortarse fue ése, pues las diversas partes en pugna coincidieron en un gobierno que sustituyó al del general Romero. Sin embargo, fue durante esos quince meses que las últimas esperanzas se desvanecieron.
A través de una serie de entrevistas y al material bibliográfico de la época, Rafael Menjívar Ochoa ha elaborado un cuadro muy completo de la situación política y militar que desembocó en el enfrentamiento armado más sangriento en la historia de El Salvador. Incluso los que vivimos en el país en esos años descubrimos en las páginas del libro un entramado más complejo del que pudiera imaginarse. Los grupos de poder mantuvieron una pugna constante por ganar espacios dentro del nuevo gobierno. Los que en un momento se aliaron para obtener una ventaja política se convirtieron luego en enemigos irreconciliables. Baste recordar la primera junta de gobierno, que incluyó a dos militares: Adolfo Majano y Jaime Abdul Gutiérrez. También contó con la participación de Román Mayorga Quiroz -ex rector de la UCA-, Mario Andino -por parte de los empresarios- y Guillermo Manuel Ungo, que algún tiempo después abandonaría su cargo y se marcharía del país para convertirse en dirigente del Frente Democrático Revolucionario.
Luego del asesinato de Monseñor Romero quedó claro que no había marcha atrás. Los militares y sus aliados de la Democracia Cristiana tomaron el control del gobierno. Las organizaciones clandestinas de izquierda radicalizaron su discurso. No hubo espacio para el diálogo. Cada bando creyó tener la fuerza suficiente para imponer su sistema. Los primeros combates estaban a la vuelta de la esquina.
Cantalao
Álvaro Solís
Premio Clemencia Isaura de Poesía 2007
Colección Ex libris Poesía
Universidad de Guanajuato
1ra ed. 2007
Reseñado por Luis Jorge Boone
Desde siempre el océano ha atraído a poetas de todas latitudes a escribir sobre su inacabable cauda de símbolos urbanos que buscan contemplar el infinito, naturales del desierto que quieren trastocar el universo, y costeños cuya cercanía con el agua grande los ha hecho temerla pero a veces también acariciarla como a un gato en sus días de calma. A estos últimos pertenece Álvaro Solís (Villahermosa, Tabasco; 1974), quien a lo largo de una obra ya considerable –cinco títulos, al menos la componen- reincide gozosamente en el ritual de los náufragos: perderse en el íntimo sacramento que comienza en cada playa.
Pocas veces es posible encontrar tantas reinvenciones, significaciones, aristas y variaciones de una misma experiencia como las que Solís elabora y encuentra en torno al tema del mar. Del agua incluso, en un contexto más amplio. Es aquí donde encuentro el indicio más claro de su vocación, puesto que un autor puede mudar de obsesiones cada tanto, pero nunca podrá fingir indefinidamente una devoción.
Su poemario más redondo, el más concentrado e intenso es Cantalao, cuyo germen se localiza en la última utopía fraguada por Pablo Neruda: edificar una pequeña villa junto al mar, donde los artistas pudieran trabajar en sus obras. Por motivos políticos la villa no llegó a construirse. Quizá por ello el plano de su quimera encuentra tan justo cumplimiento en el no lugar que la poesía es siempre.
Las tres partes en que está dividido el libro (“Cantalao”, “Cantalao a la deriva” y “Entonces la muerte”) logran el propósito esencial del poemario –toda vez que éste traza sus navegaciones alrededor de una ausencia-: invocar el espíritu de un pueblo que no fue, hacerlo aparecer como un sueño entre las páginas por encanto o nostalgia (“Cantalao:/ Llénate de calles y de risas infantiles. / Llénate de lírios y laureles./ Que en tus casas sobre el vino y el pan,/ y que haya parques con aves que lleguen a media tarde,/ blancas amantes esperando desnudas.// Llena tus calles con los colores del mar”), sin olvidar que a todo fantasma lo cerca la muerte y que su sutil materia no resiste la intemperie (“Porque abro los ojos para llorar las esperanzas incumplidas, […] Cantalao:/ dibujaré en el sueño un puerto sin sombras”).
Telúrica y a veces transida por un misticismo desencantado que ronda la idea de un Dios ausente y oscuro, la voz lírica de Álvaro Solís consigue imágenes de una belleza innegable y una aciaga contundencia. Pues así como el agua puede ser (en otro libros del autor) un cuerpo femenino que recibe al nadador o el espectáculo grandioso de una infancia lejana, en este poemario es el signo mayúsculo de un destino funerario colectivo: “El mar es una tumba./ En el fondo del mar todos los muertos./ El mar es la tumba de Dios sin epitafio”. Sepulcro que, sin embargo, posiblemente no entrañe un descanso eterno, pues lo sacude el ímpetu de olas y tormentas: “He conocido la oscuridad pluvial de los velorios/ y he visto ahogados alcanzar la superficie en busca de su tumba”.
Ya sea bajo la forma del río Estigia, la lluvia inclemente o el mar implacable, el agua es el elemento que anima los versos de Álvaro Solís, quien con un bien calculado repertorio retórico dota de versatilidad y firmeza cada libro suyo. Y aunque en Cantalao se dibujan otros paisajes y se cuentan otras historias igualmente entrañables, podemos encontrar la estación más honda del poeta en ese lugar donde su voz y la voz del agua parecieran entrelazarse, confundirse, para armonizar una misma nota sostenida.
Lágrimas sobre el musgo
Yolanda Rossman
Ediciones ANE-Noruega-CNE
Managua, Nicaragua
1ra edición 2008
Reseñado por Helena Ramos
Lágrimas sobre el musgo –un poemario brevísimo pero denso e intenso– es la ópera prima de Yolanda Rossman Tejada, que, sin ser precisamente novel –puesto que escribe desde los años 80– empezó a publicar recientemente. El libro está dividido, a manera de tríptico, en las siguientes partes: “Danny”, “Eros de abril” y “Roots”.
La primera, que incluye los textos más bisoños –lo cual no les impide incorporarse al conjunto de una manera orgánica– nos vuelve a traer vivencias, sentimientos y lenguaje marcados por los fervores de la década sandinista; también refleja poéticamente, fusionando lo personal y lo político, la prolongada elaboración del duelo por un hermano muerto en combate.
“Eros de abril” es una especie de crónica amatoria y carnal, desde las aventuras hurtando un receso de la posta –otro signo de los tiempos en que se encrespó la juventud de Yolanda– hasta un himno lúdico a la mismidad femenil señaladamente erótica, en ocasiones con reminiscencias un tanto irónicas.
El tercer ciclo está engalanado con un epígrafe de “Love Poem” (“Poema de amor”) de June Beer (1935-1986) –fundacional artista costeña cuya dimensión de literata Rossman está reivindicando– y ejemplifica en festivos, sencillos, exuberantes versos la naturaleza alquímica del Nicaribe como crisol y amalgama.
El sugestivo título Lágrimas sobre el musgo alude, según explicó la autora, a las lágrimas que ella derramó sobre el verde olivo del uniforme al saber que su hermano Daniel había caído en una emboscada.
Sin embargo, los contenidos del libro permiten también otras lecturas; por ejemplo, en el poema “Triángulo” la hablante lírica se refiere a una “forma geométrica / cubierta de musgo y rocío”, así que ambas imágenes –una arraigada en nuestra historia reciente, otra, en el ámbito simbólico donde el vello público con frecuencia es asemejado a la suave capa vegetal– forman un todo dual en el cual se integran, se complementan.
Asimismo podemos hallar en el título la presencia intertextual proveniente del poema de Gioconda Belli “Furias para danzar”, incluido en De la costilla de Eva (1986): “He andado veredas de todas suertes / y he sorbido y sudado la vida que me dieran. (...) He conocido muertes / y las he amado cubiertas de musgo y lágrimas”. La coincidencia bien puede obedecer a que las poetas tienen afinidades conceptuales y temáticas, izando ambas la bandera de la plenitud vital y de reivindicaciones de género.
El octavo día
Juan Antonio Malaver
Consejo Editorial de Autores Boyacences
Instituto de Cultura de Boyacá
Tunja, Boyacá; 1999
Este libro establece un viaje a la vida a la muerte de la alegría. El título hace referencia al día particular en que uno muere, ese será un día más en la semana, el día en que cada uno nos enfrentaremos a la muerte. Establece una mirada crítica a lo vivido y para ello reclama desde el dolor y monólogo del silencio a todo aquello que nos ha hecho daño de múltiples formas. Reclama a la pobreza, a la muerte, a las sombras, a la soledad y al miedo de una vida poblada de tantas tinieblas de distinto orden. Paisajes y gentes enfermas, amigos muertos, desplazados que tienen tallada en su mirada la muerte.
El poeta establece una ruptura con la apariencia del mundo, esculca en la belleza aparente y la desenmascara, quita el maquillaje oficial y muestra sus arrugas. Hay un viaje al Ecuador, no es un viaje normal, es un viaje a un pueblo fantasma, a San Gabriel, perdido en la cordillera, allí el polvo nos impregna del aliento de la muerte, allí entenderemos que estamos muertos. El libro no esquiva la mirada política, exige equilibrio y reconoce el temor que han sembrado en nuestras miserias. Ahonda en el amor perdido, en el amor incompleto, en el recuerdo de cosas hermosas y que ahora duelen en esa lupa que es toda nostalgia.
El octavo día nos lleva a pensar en los buenos oficios de la poesía: aquella que sirve para penetrar: en la llaga del dolor, del miedo, de la injusticia social, de los temores que hemos heredado de una vida incompleta desde la infancia, de una vida que será, por fortuna escéptica y llena de preguntas por el resto de la vida. Si para algo sirve el dolor en este libro es para saber revalorar, enderezar caminos sin ser engañado por nadie, porque se sabe con qué se cuenta, el mundo no tendrá aquí espejismos. El libro no cree en esa sociedad perfecta que nos venden, busca por las orillas la fractura, la brecha al abrazar al hombre fracturado que se levanta a diario y enfrenta al sol y a una naturaleza hermosa con ese remolino que se vuelve a veces la vida y del que no logramos salir. El texto es un viaje al dolor y a la rabia del silencio.
LETEO EDICIONES
CONVOCATORIA ABIERTA PARA ANTOLOGÍA
Cuentistas nicaragüenses: 50 años de ficción (1950-2000)
Leteo ediciones, iniciativa editorial nicaragüense sin fines de lucro para la promoción de la literatura, conciente del auge del cuento en las letras nacionales y de la ausencia de una publicación que reúna a los actuales cuentistas, convoca a la participación en la antología "Cuentistas nicaragüenses: 50 años de ficción (1950-2000)", que se regirá por las siguientes bases:
1. Podrán participar autores nicaragüenses nacidos a partir del año de 1950, residentes en el país o el extranjero, que cuenten con al menos un libro de cuentos (total o parcialmente) o, en su defecto, al menos tres cuentos publicados con anterioridad en medios impresos o electrónicos de reconocida trayectoria, cuya verificación deberá aportar el autor.
2. Cada participante deberá suministrar dos o tres cuentos, originales y de amplia preferencia inéditos. Cada texto debe especificar si es inédito o sus créditos de publicación, incluyendo si está presente en otras antologías.
3. Son bienvenidos los trabajos en cualquiera de las lenguas de las Comunidades de la Costa Caribe, acompañados de su debida traducción al español; de ser escogidos, se publicará la versión original y su traducción.
4. Los trabajos deberán enviarse en documento de Microsoft Word o compatible, hoja tamaño carta, doble espacio, fuente Times New Roman de 12 pts. La extensión máxima de cada cuento es de catorce páginas en este formato.
5. Los envíos deberán hacerse al correo leteo.ediciones@gmail.com con el asunto "Cuento 2009". En el mismo correo electrónico será obligatorio adjuntar:
a. Ficha de contacto: nombre y apellido, domicilio, correo electrónico y teléfono, más digitalización de la cédula de identidad. Esta ficha será para uso estadístico y exclusivo de Leteo.
b. Verificación de los trabajos publicados, acorde al numeral primero de estas bases, indicando medio y fecha.
c. Breve reseña bio-bibliográfica del autor, no mayor de 200 palabras, incluyendo el nombre o seudónimo literario; ciudad y año de nacimiento, formación académica, trayectoria literaria y, si aplica, publicaciones, antologías, premios recibidos y página web.
d. Fotografía de calidad del autor (rostro), indicando los créditos.
De ser seleccionados, reseña y fotografía serán publicadas en la antología.
6. Al verificar cada recepción, Leteo contestará al autor un certificado numerado con el nombre del autor, título del relato y fecha de su recepción. Sólo este certificado dará fe de efectiva participación.
7. El plazo de admisión se cerrará, irrevocablemente, el viernes 27 de febrero de 2009. Luego de esta fecha no se aceptarán más trabajos. Cerrada la convocatoria, la lista completa de los relatos admitidos será enviada a los participantes.
8. Cada autor seleccionado será notificado de su inclusión a través de un correo electrónico, a más tardar en abril de 2009. A partir de esta fecha, la lista de autores seleccionados estará disponible en la página web de Leteo ediciones: www.leteoediciones.com.
9. La participación en esta convocatoria es totalmente gratuita.
10. Las decisiones referentes a la selección y prólogo serán responsabilidades de Leteo.
11. Los autores seleccionados ceden parcialmente sus derechos de autor sobre los relatos seleccionados, conservando la libertad de publicar el texto en otros medios y autorizando a Leteo el uso de sus nombres, biografías, fotos y relatos con fines de promoción de la antología.
12. Cada autor seleccionado recibirá cinco ejemplares de la publicación, cuya entrega será posterior a la presentación del libro.
13. La publicación y presentación del libro en el último trimestre de 2009.
14. Podrá darse seguimiento a la presente convocatoria en www.leteoediciones.com.
15. La participación en este concurso supone la aceptación íntegra de las bases. Los participantes renuncian a efectuar reclamo alguno del veredicto de selección o de cualquier aspecto de la edición. Leteo queda facultado para resolver cualquier situación que surgiese en la aplicación o interpretación de estas bases, de cara a los participantes.