Vitrina

Horas altas
(Breve antología)
José Emilio Pacheco
Fundación Casa de Poesía
San José, C.R., 2009

Por JONATAN LÉPIZ

¿Cuándo terminaréis con las palabras? (1) Sabemos que es José Emilio quien pregunta y se lanza de nuevo al abismo, Horas altas (2) es un vuelo sobre y dentro del laberinto que todos habitamos, en donde los otros, en ocasiones, no son más que una voz sin rostro que nos impreca.

En las paredes del laberinto hay letras, marcas de cosas pasadas, de cosas por venir, caracteres que guardan algún secreto, sonidos táctiles que nos distraen y José Emilio Pacheco parece que descifra el mundo pasando su mano por las paredes, sintiendo la textura de las piedras y los símbolos que las pueblan.  Pacheco habita con nosotros el encierro, igual que a nosotros se le tiene prohibida la vista extramuros, aún así él presiente el mundo, su dolor, el miedo, su violencia y lo descubre-vive a puro tacto para anunciar: vamos a ciegas por la oscuridad, caminamos sin rumbo por el fuego. (3)

Su paso por la celda que compartimos es un re-conocerse, tratar de detener un poco el tránsito de las cosas que se pierden para siempre.  Pacheco nos acerca a este estado de pérdida constante, desde una visión que roza lo mítico, nos coloca frente al espejo donde nos percatamos que somos el héroe imperdonable que escapó del combate y apoyado en su escudo mira arder la derrota (4), porque no existe otra forma de enfrentarse contra el mundo que no sea por medio de la confrontación y la huida para mirar las cosas arder y recordar fascinados, por el alcance de las llamas, un pasado donde ese temor era sagrado.

Pacheco nos muestra la opresión del laberinto leyendo en braille la historia de las cosas.  Así, escuchamos sobre animales rehuyendo la inmortalidad, lanzando la noche por su boca antes de dar su último suspiro, arrastrando su cuerpo por el mundo y dejando pedazos de ellos mismos a su paso, bestias que viven de viejas victorias y se esconden en su celda a la espera de que los alimenten con otras bestias, seres primitivos y diminutos que roen los papeles; otros, banda sonora de la noche, su sonido indescifrable e inútil.

La poesía de Pacheco es un mar que nos contempla y contempla los territorios en los que nos vamos perdiendo antes de ceder ante la locura.  En Horas altas se hace un tributo a ese caudal poético, que marca espacios fundamentales en la poesía latinoamericana, y nos acerca a lo inevitable al final porque las profecías van a cumplirse (5) los poetas acaban viviendo su locura (6) y como en la vida en la poesía no hay final feliz (7).

1. Del poema Job 18,2
2. Antología publicada en Costa Rica con motivo del VIII Festival Internacional de Poesía, en el cual José Emilio Pacheco fue nombrado el invitado de honor
3. Del poema Horas altas
4. Del poema Éxodo
5. Del poema Éxodo
6. Del poema Vidas de los poetas
7. Del poema Vidas de los poetas


En casa de Ana los árboles no tienen culpa
Andira Watson
ANIDE
Managua, 2009

Por HELENA RAMOS

La exhuberancia de metáforas, el uso enriquecedor de vocablos provenientes de las artes plásticas, la densa cadencia rítmica y la meditada arquitectura posicionan a En casa de Ana los árboles no tienen culpa como un hito en la literatura nicaragüense.

El poemario conmueve –y a veces perturba– con su efluvio carnal y su enigma espiritual. Politemático y unitario, integra la precisión y el arrebato, la vehemente osadía y la serena coherencia.

Sin diluir el secreto en la anécdota, Watson alude en su poemario a los peligros que acechan a las niñas con mucha mayor frecuencia de la que la gente está dispuesta a admitir, a los traumas de cuyo origen casi nunca nos enteramos: “A los 8 años / Ana le perdió el respeto al cebollero abuelo de sus amigos / Su silencio costó 20 pesos / y un temor de por vida a jugar entre los árboles”.

La poeta actúa como aquellos valerosos médicos que estudian en sí mismos los síntomas de una peligrosa dolencia; hace un análisis del “amor romántico” –modelo que todavía predomina en nuestra sociedad– no desde una prudente distancia sino viviéndolo; registra los síntomas con lucidez y se pregunta si este sentimiento arrasador y con frecuencia destructivo es, en efecto, el Amor por excelencia.

Uno de los ciclos del poemario se llama “Locura” pero no se refiere a la “privación del juicio o del uso de la razón” –pues Watson se muestra de lo más lúcida– sino a la “acción que, por su carácter anómalo, causa sorpresa” y “exaltación del ánimo (…), producida por algún afecto u otro incentivo”.

La hablante lírica asume posturas que continúan siendo anómalas en nuestras sociedades al reclamar espacios que el mandato sexista nos sigue negando. La primera reivindicación a la que aspira es la divinidad. “¡Dios debe ser una Diosa de mi color!”, exclama en “Diosa negra”.

Otro reto es el placer erótico que ya dejó de ser un tabú en la literatura e incluso se convirtió en un “producto mercadeable”, pero todavía plantea a las escritoras dilemas tanto psicológicos como estéticos. Andira Watson sale airosa de la prueba, pues sabe ser al mismo tiempo cruda, augusta, provocativa, espléndida, telúrica, juiciosa, arrebatada…

En el poema final, “Niégate a ti mismo” –que forma una unidad con el ya mencionado “Diosa negra”– la poeta insta a aprender y aprehender el Amor que abarque, fusione, armonice las cimas –y quizá también las simas– de aquellos amores que, de acuerdo a la tradición, calificamos como “humano” y “divino”. Su negación es una afirmación suprema. Su Dios es Diosa.


Huérfanas de la guerra (Novela)
Guillermo Cortés Domínguez
Editarte
Managua, 2009

Una rubia, frágil, atractiva y locuaz maestra cubana llega en 1981 a enseñar a Sierrawás y El Guabo. En la profundidad del departamento de Chontales, Nicaragua, se enamora de uno de sus alumnos, un inexpresivo campesino analfabeto, excelente jinete y ordeñador; se casan y se van a vivir bajo el inclemente sol tropical de La Habana.

Seis años después, totalmente transformado en un avispado traficante de dólares y otras mercancías en el mercado negro cubano, el campisto de las serranías chontaleñas regresa en 1987 a ver a su familia, pero en el intento lo capturan los contras que se encuentran ejecutando la “Operación David”, y por muchos años no se supo nada de él, mientras, en Cuba crecía huérfana de padre su hija Vania.

Una de las acciones político-militares de mayor envergadura desarrollada por la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de los Estados Unidos por medio del ejército campesino de la Contra en Nicaragua, la “Operación David”, es narrada con lujo de detalles, como nunca antes haya sido descrito en sus pormenores un episodio bélico trascendental de la guerra de los años ochenta.

Un helicóptero del Ejército Sandinista fue derribado por los contras, el co-piloto desaparece durante la “Operación David”, y deja en Managua a su esposa embarazada de siete meses. Nace Hilda, que crece feliz y despreocupada, hasta tomar conciencia de que no tiene un papá.

Muchos años más tarde, ambas huérfanas (Vania e Hilda) se conocen en Managua, se identifican de inmediato, y comparten las secuelas de una vida sin la figura paterna, luego estudian en La Habana, donde presenciaron los históricos funerales de Fidel Castro y fueron observadoras privilegiadas de los cambios prodigiosos que transforman radicalmente la isla de José Martí, que, tras la crisis económica que sacudió al mundo en 2008-2009, logra crecimientos económicos sostenidos antes sólo experimentados por algunos países asiáticos.

Esta recreación de un momento histórico que se desarrolla en Nicaragua y Cuba, parte de hechos verídicos producto de una concienzuda investigación del autor, quien nos entrega hechos reales tan fantásticos, que pudieran ser fruto de la imaginación, mezclados con situaciones y acciones inventadas, pero con tanto realismo que parecieran haber ocurrido, integrando todo un intenso mundo apasionado, contradictorio y antagónico de muerte, tragedia y dolor coexistiendo con el amor, la solidaridad, la envidia y el odio.

Esta obra tiene una estructura particular porque es una novela dentro de otra, con unos autores iniciales que después dan lugar a otros, inesperados para los lectores. Asimismo, los principales protagonistas son convertidos en narradores. Además, hay una constante autorreferenciación de la novela, mediante la cual se cuenta cómo la obra se va urdiendo y elaborando.


Viajemas
Nicasio Urbina
Ediciones Pavsa
Managua, 2009

Viajemas  es el libro de poemas más reciente del escritor nicaragüense Nicasio Urbina (1958). El libro está compuesto de tres secciones: “Viajemas”, que recoge poemas de viajes; “Juegos vitales”, donde se encuentran poemas  de corte existencial; y “Consejos de un poeta”, donde se recoge poemas filosóficos sobre la vida y la felicidad. Una de las tradiciones más antiguas en la lírica es el poema de amor. Petrarca fue el principal impulsor del poema amoroso y sentó los parámetros que aún hoy en día siguen vigentes.  En este libro Urbina retoma la estructura del poema de amor y la aplica a ciudades y países, convierte el espacio es un locus amandis, la ciudad se convierte en la amada, en el objeto de la pasión y el deseo. La tradición del flaneur del siglo XIX desemboca en este caminante del siglo XXI que se deleita en los paisajes urbanos, en el furor de las multitudes que en Nueva York viven sus rutinas  con resignación y estoicismo.  En el poema liminar  Urbina establece la poética del libro: la relación entre la mirada y el objeto, la ciudad que se extiende a los pies del viajero, la imponente arquitectura que esconde y revela, la riqueza de los museos, de los templos; y la miseria de las calles, las soledades de las multitudes.

Respecto a esta obra, la Dra. Nydia Palacios Vivas afirma: “Nicasio Urbina, narrador y ensayista, es hoy por hoy, una de las voces más autorizadas de la crítica literaria de Nicaragua. En Viajemas recoge sus vivencias en un intenso recorrido a veces jubiloso, a veces nostálgico, de sus estadías por bellas ciudades del mundo. Desde el paradisíaco Hawai hasta San Francisco, pasando por el París de la locura, las ramblas catalanas, la idílica Venecia, el bullicio de México, la vieja Nueva Orleáns y el verdor de las ciudades centroamericanas, el caminante “ha hecho camino al andar”. Las ciudades son las mujeres amadas por el poeta. Montañas, desiertos, bulevares, volcanes, mares y ríos, atraviesan y horadan la geografía del cuerpo masculino. Viajemas recoge el hondo sentimiento del cantor “que va por el mundo soñando meditabundo”, que como Ulises, se dejó embrujar por los cantos de sirenas, pero siempre llevará su mochila cargada de recuerdos que alimentan su sueño de poeta. Este poemario confirma que al Dr. Urbina se le abren las puertas a la buena poesía”.


TRANS  2.0
Julio Serrano
www.translibro.com

Por ALEJANDRA GUTIÉRREZ VALDIZÁN
 
Julio Serrano (Guatemala, 1983) escribió un libro, también creó una red dentro de la red, se dedicó a deshojar ese libro y a lanzar las páginas a la tela de araña que construyó. El proyecto Trans 2.0, casi por ironía, fue presentado el Día Mundial del Libro en la exposición “Después de Gutemberg” en  la galería Excéntrico del Centro Cultural de España en Guatemala. Ironía, porque lo que hace Trans 2.0 es arrancarle la pasta al libro y tirarlo al aire como bienvenida a las nuevas formas de leer y a los nuevos rumbos que toman las miradas. La plataforma en la que se desplaza –¿se diluye? ¿confluye?–: internet. En realidad es www.translibro.com.

Supongo que Serrano huye de los intentos clasificatorios de la academia, así que a sus poemas-cuentos-videos les llamaré textos… El autor separó los textos de la que hubiera sido el empaque de un libro cualquiera y, en cambio, los repartió entre 48 bloggers que plantaron los fragmentos en espacios virtuales. Para leer Trans 2.0 hay que visitar los sitios de otros que también se dedican al oficio y que se han subido a la nueva ola de la red para encontrar otro tipo de conexiones a la palabra y a la imagen. La página de inicio es un índice acaracolado que crea vínculos con el resto de textos que a la vez se mezclan con las voces de los otros.

 Las palabras de Serrano se balancean entre los gritos que resuenan en las camionetas, entre los susurros sudorosos de un salón de baile; viajan entre la sordidez más vil y la ternura extrema. Serrano encuentra la caricia en el porno más crudo y descubre la música de la palabra “mierda”. Él sabe, cual cazador de mariposas, atrapar las palabras gritadas en la calle para luego reunirlas y narrarlas con devoción y energía. En esta poesía que son historias, o estas historias que son poesía, cabe la blasfemia, la risa y el llanto.

El poeta tuvo la oportunidad de publicar su libro como en el pasado -¿presente? ¿futuro?-, en papel, con presentación seria incluida, con alabanzas al autor y cóctel. Sin embargo, rechazó esta propuesta e hizo un clavado al vacío para bucear en el éter de internet. Cual generoso donador de semen o de óvulos, que no sabe en dónde estarán sus hijos, el autor desconoce quién lee sus palabras, quién las acaricia o quién las golpea. Trans 2.0 cuestiona, en silencio, esa eterna discusión de quién es el propietario de la obra -¿el escritor? ¿el lector?-.

A unos meses de que Trans 2.0 flotara en la red, Serrano me confesó una especie de depresión postparto, desconocía cuáles eran los resultados de su experimento. Porque este libro fue sacrificado y cual ratón de laboratorio recorre un laberinto que, sin duda, dará luces sobre las verdaderas potencialidades y desconciertos del soporte que apenas conocemos.

Aunque la propuesta de Serrano es brillante, se echa de menos una respuesta más potente de los bloggers anfitriones. Era el momento para tomar de pretexto al texto y recrear nuevas historias e interpretaciones. En algunos casos, el poema queda estático, como una entrada más, cuando debía haber sido el momento para desfragmentar aún más la obra y volver a construirla como en un espejo infinito.

Trans 2.0 es un acto de generosidad, pero también es un cuestionamiento y una potente vitrina. Yo, sin embargo, nostálgica, agradeceré una versión en papel.




Es la antología de cuentos más completa del autor
Sergio Ramírez publicará Perdón y olvido
*De la venta del libro se editará a un escritor joven

El escritor Sergio Ramírez presentará próximamente la antología de cuentos “Perdón y olvido”. El evento se efectuará el miércoles 19 de agosto, a las 6:30 p.m., en el Auditorio Central de la Universidad Americana (UAM), acompañado de un conversatorio en el que participarán los escritores Erick Aguirre y María del Carmen Pérez Cuadra.

“Ver juntos mis relatos desde 1960 en este libro me hace recordar que si yo nací para algo fue para contar historias a los demás, porque siempre sentí esa necesidad, urgente e imprescindible”, expresa Ramírez en la contratapa del libro.

La compilación, que incluye 32 relatos a lo largo de 320 páginas, fue realizada por Francisco Ruiz Udiel y Ulises Juárez Polanco, fundadores del proyecto independiente Leteo ediciones.

El autor, quien cumplirá 50 años de creación en 2010, mostró su entusiasmo desde un inicio y para propiciar un diálogo con sus lectores, solicitó a los editores elegir un precio asequible al público, mismo que será de 40 córdobas y cuyos fondos recaudados serán destinados para publicar a un escritor joven nicaragüense.

El libro fue financiado por la Universidad Americana (UAM), Holcim y Joya de Nicaragua.  Para mayor información visitar la página www.leteoediciones.com, escriba al correo electrónico info@leteoediciones.com o llame al teléfono (505) 8998-1702


Cuentista joven nicaragüense incluido en Antología de la Novísima Narrativa Breve Hispanoamericana publicada por Grijalbo, y merecedor de una residencia artística en México

Unión Latina y Grijalbo ya han puesto en circulación la Antología de la Novísima Narrativa Breve Hispanoamericana, iniciativa bienal cuyo objetivo es poner en escena a los escritores de ficción menores de 27 años y retratar la evolución del mundo narrativo hispanoparlante. Cada una de las páginas de este segundo volumen, correspondiente al 2008 (después del primero publicado en 2006 en la editorial el perro y la rana) es, según el Secretario General de Unión Latina, Bernardino Osio, “una muestra de la vitalidad latina contemporánea”. Por Nicaragua fue seleccionado el cuentista Ulises Juárez Polanco, de 24 años, quien se confiesa honrado por ser uno de sólo dos autores incluidos en ambas ediciones de la Antología.

Violeta Rojo (Universidad Simón Bolívar), jurado de la convocatoria junto a Carlos Leáñez Aristimuño (Unión Latina) y el escritor colombiano Héctor Abad Faciolince, comenta en el prólogo, “me van a perdonar la cuantofrenia, pero debo decirles que a este concurso para menores de 27 años se presentaron 173 cuentos. Muchos de ellos excelentes, de manera que la titánica labor del jurado no fue sólo escoger los 17 mejores, sino sufrir por no poder elegir muchos más o quizás todos. (…) Lo que abunda es el gusto por la narración, la historia bien contada, el desgranar situaciones, actitudes y psicologías. Personajes actuando en un lugar y un tiempo. Cuentos bien narrados, en suma. Eso es lo que encontrarán a continuación y lo que, supongo, leeremos en los años por venir”. El relato del boliviano Rodrigo Hasbún recibió el Premio Unión Latina a la Novísima Narrativa Breve Hispanoamericana, que acompaña la convocatoria.

Sobre el relato de Juárez Polanco incluido en el segundo volumen, titulado El laboratorio de un escritor joven, el autor confiesa en la nota incluida en el libro que fue escrito hace cuatro años como un “un experimento nada pretencioso, sólo un retrato, pues si algo es la literatura, es un inmenso tubo de ensayo en que se disponen claves, signos, significados, mitos y experiencias para cicatrizar las heridas eternas”, y donde, aún si con los años el laboratorio personal cambia, la hipótesis con que opera es siempre la misma, “aquella premisa de CMR: coserte el flanco con una aguja de hilo blanco y cegarte la herida aguda, la negra llaga de tu costado”.

Para Ulises Juárez Polanco, quien el año pasado fue invitado como representante de Nicaragua en el 1er Festival Internacional de Narradores Jóvenes en La Habana, a la confirmación de puesta en circulación de esta antología en Grijalbo se le suma la noticia del otorgamiento de una beca para el Programa de Residencias Artísticas para Creadores de Iberoamérica y de Haití, emisión 2009, según los resultados publicados a finales de julio y otorgada por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo y el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, de México, mediante el Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (FONCA). Esta beca permitirá que de agosto a diciembre el cuentista nicaragüense se dedique a refinar un volumen de cuentos ya iniciado, junto a escritores de Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Perú y El Salvador.

“Es, sin dudas, una oportunidad de incalculable valor”, señaló el joven, cuya candidatura fue una de las ocho seleccionadas por un amplio jurado bajo criterios, entre otros, de definición clara y viabilidad del proyecto, currículum y material de calidad que respalde el proyecto presentado y sustente las habilidades artísticas y profesionales, así como trayectoria y excelencia artística de los candidatos.
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