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Anestésicos locales (selección poética)
Javier Payeras
El tema que "más me ha movido dentro de lo que he escrito es cómo la sensibilidad humana y la capacidad de crear cosas buscan imponerse ante la circunstancias más adversas; es decir, cómo a pesar del país en que nacés, de la familia, la condición social, la violencia, la pobreza y los problemas individuales, la forma poética de ver el mundo trata de imponerse ante esas dificultades", ha dicho Javier Payeras (Ciudad de Guatemala, 1974), poeta, novelista, cuentista, ensayista y artista conceptual guatemalteco, considerado uno de los escritores más representativos de la generación de posguerra, es decir, aquellos que surgieron después del más reciente conflicto armado interno. En este número de Carátula comparte una selección de su poesía.
- PARA UNA ODISEA EN EL ESPACIO
- E.P. (ESTUARDO PRADO)
- FRIDAY I'M IN LOVE
- PEQUEÑO MUCHACHO
- CHO SUNG HUI
- VALLEJO
- ANESTÉSICOS LOCALES
- LA HORA DE LA RABIA
PARA UNA ODISEA EN EL ESPACIO
"Here am I floating round my tin can
Far above the moon
Planet earth is blue
And theres nothing I can do.
Space Oddity/David Bowie
Su anillo lo inmuniza contra el peligro,
pero no lo proteje de la tristeza.
Surcando la galaxia del Hombre,
ahí va el Capitán Beto, el errante."
El anillo del Capitán Beto/
Luís Alberto Spinetta
Cosas para llevar en mi nave espacial:
el concierto para piano y orquesta número 21 de Mozart, que
mi madre pensaba se llamaba “amor”,
y que así se llamaba.
el encendedor con la cara de mao tsé tung
un cuadernito café con el dibujo de un piel roja en la portada
mis tenis rojos
mi fiel grabadora philips plateada
una postal con los zapatos de van gogh,
una con la imagen del santo
y otra con el retrato de albert camus
un i-ching junto a tres moneditas de algún país subdesarrollado
las obras completas de ezra pound
(para decifrarlas en el silencio basto del universo desconocido)
aquella foto
la de ana y pablo en el parque de antigua,
riendo en una soleada tarde de marzo
E.P. (ESTUARDO PRADO)
una canción de José-José interpretada por una drag-queen que se hace llamar "Marisela" la noche antes del fin del mundo despenicando una violineta de diazepanes en el Bar Faroles, la sonrisa de una mesera,
el enamoramiento gonocoide a píldoras de chocolate,
un litro de cerveza/ mantel plástico/ pichel plástico/vasos plásticos/ todo de plástico junto a 2 perros del DOAN bufando como búfalos bicéfalos que se acercan nos huelen/escarban en las piernas,
la parálisis que recorre la bragueta/ el mentol chino que abre llagas en el corazón;
la melodía que repta por el piso encharcado en orines ocres y densos,
el oscuro pasillo de la muerte dentro de una vagina dentada
el sol que deja cada mañana los pulmones llenos de creolina,
el jesús que, con su bello rostro 3D, vigila vasos de los ausentes,
E.P., barba de rabino, tatuaje que sube por los brazos como la sombra de una hiedra,
somos eso que se levanta de la mesa para ejecutar la acrobacia de sostenerse en dos pies,
somos la fotografía de dos chimpances abrazándose dentro de una canasta
somos la memoria que no tiene límites en la rocola-ABBA zodiacal
la ternura que estruja las glándulas y causa gran estremecimiento;
quizás ya no sea necesario,
el tiempo de gastar billetes en cuchillos y en drogas se adhirió a nosotros;
las liposucciones del espíritu
que permanecieron pertrechadas detrás de la felicidad ideal,
y hoy somos esto,
lo que escribimos aterrados de que los días fueran fósforos eternos que se apagan
como un pasaporte al olvido,
como una manera ridícula de justificar la vida.
FRIDAY I'M IN LOVE
Dedos grises abaten la luz que se descascara como si fuese lepra. Todas las gotas corren al océano. Hielo desde el viento sobre una fila de puertas. Habitaciones limpias con pantallas encendidas. Un viernes y cae arena gris. Cuerpos que ceden como castillos de cartas. Gusanos que devoran el fruto como a sí mismos. Cigarros que yacen aplastados como aviones sin piloto. Las cuatro esquinas del cielo. Ráfagas montadas sobre pequeños humanos que se embarran de óleo y abren los vientres del profeta para beber el agua de sus intestinos. Cielos de papel mojado. Y la esperanza es una casa siempre a punto de caerse. El sonido aeme de los frutos estallando en estas horas de cadáveres en taxi. Las avispas cruzan los cuerpos sobre lodo verde. Las voces se caen de los labios y el calor congela. Alarmas y círculos de polvo. Un festival de huesos fríos. Hierven las flores y el agua es vino desnudo. La pureza es amarga y las ideas oscurecen las ideas. El viernes es un teléfono negro, un perro, un milagro dañado, una coma. Los vasos están furiosos y sedientos.
PEQUEÑO MUCHACHO
pequeño muchacho
soportar es la vida
también es correr tras de ti
llorar y quejarse solo
por qué soportar la soledad en sus fronteras
por qué demostrarte realidades tan temprano
por qué no hacerte fuerte despacio
por qué no dejarte reír
pequeño muchacho
que me miras con asombro
¿acaso no sabes que estoy tan necesitado
y tan triste como tú?
CHO SUNG HUI
"no dijo nada, eso fue lo más extraño. no gritó nada. sólo disparaba contra la gente..."
Derek O'Dell, 20 años, sobreviviente de la
matanza en Virginia Tech
al referirse a Cho Seung Hui
una lágrima tuerce el rostro. con la mano cortamos su camino.
una mano pesa el arma. la boca del alma dispara saliva.
llegar a tu rostro. ver cuán desvalido estuviste.
cruzar el aro de tus gafas. Entender como se te desfigura el rostro cuando lo observo durante
largo tiempo.
no había nadie dentro del aula. caminabas entre los pasillos como un cazador.
una mochila y dentro, papeles de registro de la glock 9mm que no se detuvo ante los ojos de
los demás.
luego de disparar llegaría el silencio.
el silencio no llegó.
las balas dejaron túneles.
y los crímenes siempre se van junto a los solitarios.
VALLEJO
que se parezca el cadáver a la página de rojo seco a la pared de gota suspendida y de tumulto
sonoro de piedras
las balas rodean al paladar y su fruto
que se parezcan las hojas a una foto en el cajón
del pornógrafo
que se parezca a mí lo necesario
lo sutil
el rasgo que identifica la caricatura
el versátil rayo que parte la cama
que se parezca el cadáver al cadáver
el cadáver helado en la cama
el cadáver que engorda de chinches
el brazo cercenado
la anciana sin ojos
el cartílago y las manos
la visión que hace envejecer su soledad
la mirada que no es más que dos ojos sin cuencas
el campo que no es sino letreros y minas
que se parezcan los días y los días
los días peores que nosotros
que se parezca todo menos el cielo
el cielo que hierve como lámpara
ANESTÉSICOS LOCALES
Even in my dreams you have denied yourself to me
and sent me only your handmaids
E. P.
declaro la guerra
al medio del fuego
alli es donde vamos
a desaparecer
Vicentico
supersticiones de la niñez
tics
moral religiosa
miedo desde el vacío:
dormir
en las fauces
de un sofá
y desaparecer
gotera del lavamanos
que me despierta
durante días
harto de anestésicos locales
y de llevarlo todo a cuestas
y de traerlo todo en contra
decido renunciar
tomar la maleta
largarme
tarde o temprano
la verdad se libera
y sólo queda
soltar la cuerda
LA HORA DE LA RABIA
Veré nuevos rostros
Veré nuevos días
Seré olvidado
Jorge Teillier
“Were lonely streets/ cold streets.”
Belly Song
Etheridge Knight
tengo ventanas viendo al norte
bromas aplazadas
y un movimiento mecánico en los pasos
no es fácil enumerar la vida
ni todo lo reído
ni todo lo esperado
mejor
ofrecer a otros
todo el sacrificio
y todo el ayuno
* * *
una calle inmensa
sin semáforos
una noche queda
en lo blanco
de nuestros ojos
* * *
somos el cuchillo sangriento
bajo la pelota radiante
unos charlatanes condecorados
unos condones rotos
* * *
somos el cuchillo sangriento
bajo la pelota radiante
unos charlatanes condecorados
unos condones rotos
unos zapatos sucios
la eme amarilla
la danza del venado y el whisky
menos que un morfema
un fonema punto
una araña
un minuto
la españa equivocada
el dolor en la cancha
el toillet del mundo
la uretra de américa
somos los escombros
somos la herencia
somos la posguerra
* * *
desconocido como dios
transita un empleado
bodegón/ceniza
lo mismo esta mañana
lo mismo ayer
* * *
contarás las fechas saturadas
cuando quiso llegar la sonrisa
y descubrirás
lo incompletos que vienen los días
cuando alguien se ha rendido
* * *
ese instante congelado de voces extrañas
esos objetos arrebatados a los años breves
el siglo que habitamos
el ruido que anduvimos
en esa noche rápida
donde olvidamos todo sueño
* * *
cuántos sitios
llevamos dentro
somos muchas calles
muchas mentiras
muchas horas inútiles
* * *
la idea se rompe en el ojo
universo al negativo que estalla
en algún océano
o en la pupila que se refleja en sí misma
estrella líquida que bebe la noche inmensa
* * *
breve homenaje al expresionismo abstracto
un hombre
con un saco de agujas
destruye
el símbolo de la noche
se rebela
contra la eternidad inmóvil
de un dios oscuro
que sujeta su cuerpo
a un crucifijo
en esta edición de POESÍA:
⇒ ALLAN MILLS: Testamentofuturo (selección poética)
⇒ JAVIER PAYERAS: Anestésicos locales (selección poética)
JAVIER PAYERAS (Ciudad de Guatemala, 1974).
Es poeta, narrador, ensayista y artista conceptual. Tiene estudios en Filosofía y Letras.
Ha publicado varios libros de poesía, entre los que se encuentran La ausencia es 1/4 vacío (1998), La hora de la rabia (2000) y Soledadbrother (2003) y Poesía incompleta (2006, Antología ebook). Además publicó el Post-its de luz sucia (aforistmos 2009), las novelas Ruido de fondo (2003), Afuera (2006) y Días amarillos (2009). También publico un libro de ensayo titulado Lecturas menores (2007) y el libro (…) y Once Relatos Breves (2000).
Su trabajo ha sido incluido en diversas antologías en Latinoamérica, Europa y Estados Unidos.
A partir del año 1998 se incorpora al movimiento emergente llamado Casa Bizarra, un proyecto de artistas jóvenes de la denominada generación post-conflicto armado.
Incansable promotor cultural, fue co-organizador del festival Octubre azul (1999-2000) y director de la Fundación Colloquia de Arte Contemporáneo. También ha hecho libros objeto y publicaciones experimentales como Terrorismo moral y ético (1997).
Actualmente escribe para revista de la Universidad de San Carlos, en su blog personal y en la columna de opinión “El Intruso” en el diario Siglo XXI en Guatemala.
Enlaces:
» Blog de Javier Payeras.


