» Crítica
Nueva guía de perplejos:
El poemario Como la lluvia, de José Emilio Pacheco
Amelia Mondragón
Con profundidad, sencillez y espíritu crítico, Amelia Mondragón, académica venezolana, ensaya sobre las posibilidades interpretativas, semánticas y de creación, a partir de Cómo la lluvia (poesía 2009), La edad de las tinieblas (prosa poética 2009) y demás obra poética de José Emilio Pacheco, ese grande mexicano. Los hallazgos son inobjetables: “atributos sonoros,… imágenes poéticas,… vestigios de una expresividad que nos remiten a un mundo, que ya no existe,… en una poesía procesada en la conciencia… una poesía que subraya una y otra vez su profundo deseo de comunicarse con el lector”, con constantes alusiones a maestros de la filosofía y, por supuesto, a algunos autores literarios, para dejarnos en el imaginario un par de cuestionamientos torales: “¿qué somos sino dolientes criaturas, como cualquiera de las que habitan en planeta y ante las que argumentamos superioridad?”
La edad de las tinieblas o la hora de la destrucción
Roberto Carlos Pérez
El acercamiento a la poética de José Emilio Pacheco realizado por el músico, escritor, profesor de historia y teoría musical, Roberto Carlos Pérez -desprendido de su lectura al libro de poemas en prosa La edad de las tinieblas (2009)-, se torna de pronto en proceso sinestésico, donde conviven la poesía, la historia, la música y la querencia de Roberto sobre los poemas de José Emilio, a su vez otro concierto sinfónico, premonitorio imaginativo de la hora de la “destrucción del hombre y de sus versos”.
Reflexiones a partir del título FAUS(TÓ)FELES
Amalia Chaverri
Faustófeles, la novela del narrador José Ricardo Chaves, galardonada con el Premio Academia Costarricense de la Lengua, 2010, sirve de vehículo a la ensayista Amalia Chaverri para insertar sus reflexiones en torno a una obsesión académico-literaria que la persigue: la titulogía. Fausto y Mefistófeles se entreveran con la historia contada por José Ricardo en la novela, mientras, Amalia desgrana su idea ofreciendo además un itinerante repaso sobre los títulos que han poblado la narrativa tica, desde Clemente Adam, el primer nombre propio masculino que nombra una novela costarricense del presbítero Juan Garita, publicada en 1901 hasta nuestros días.
Realidad y ficción en la escritura del continente
LA GRAN NOVELA LATINOAMERICANA,
de Carlos Fuentes
Moisés Elías Fuentes
Pese a todos los pesares Carlos Fuentes continúa lúcido y productivo, atado a su pluma y sensibilidad literaria crea historias y se da tiempo para continuar reflexionando sobre el quehacer narrativo en lengua española. En su más reciente trabajo LA GRAN NOVELA LATINOAMERICANA, circunscrito en la veta ensayística, desarrolla y expone alumbramientos y cuestionamientos que, desde la perspectiva de Moisés Elías Fuentes aquí en esta interpretación: Realidad y ficción de la escritura del continente, sirven para instalar a la novela como uno de los vehículos desde donde “si queremos comprender nuestros derroteros y atisbar nuestros alcances, debemos dejar el monólogo hispanoamericano e imbuirnos en el diálogo latinoamericano”. Moisés Elías, además nos hace ver que la obra ensayística del novelista mexicano está dedicada a la “reflexión y el análisis de la evolución de las literaturas latinoamericanas, sus interrelaciones y su relación con la literatura española”.
La inagotable escritura
Otra vez Carlos Fuentes
Corea Torres
¿Quién es Carlos Fuentes? Se me antoja describirlo a la manera de Luis Buñuel: “Carlos Fuentes quizá sea un gran destructor de las conciencias tranquilas”, pero además, para almibarar el comentario, un creador de esperanza humana. Carlos es una enciclopedia de sensaciones y sentimientos forjados en el crisol del cosmopolitismo que lo hizo nacer en Panamá para luego devenir en Chac Mool y de ahí encarnarse en las distintas personalidades inscritas en el Ixca Cienfuegos de La región más transparente, en el Artemio Cruz de su propia muerte, en el Gringo viejo, y en el Jaime Ceballos de Las buenas conciencias, para terminar en los huesos de Felipe Montero, enamorado de la vieja Consuelo Llorente y de la joven Aura.Todas sus novelas le responden a sus cuestionamientos con historia, con génesis, con cultura, por eso las escribe, para encontrarse. Para decirlo pronto Carlos Fuentes es la obra novelística que responde cuando nos preguntamos cuál es el signo más representativo de la narrativa contemporánea mexicana.




