
Pero… ¿hubo alguna vez 100 mejores películas?
31 marzo, 2016
Franklin Caldera
– Ante la gran cantidad de listas de las 100 mejores películas de todos los tiempos que se publican en diferentes medios internacionales, surge la pregunta, ¿cuál es realmente el valor de estas listas?
La idea de seleccionar las mejores películas con pretensiones de objetividad, tuvo su primer auge con la lista que la revista Sight & Sound (del Instituto Británico de Cine) publica cada 10 años, a partir de 1952. Esta lista es el resultado de encuestas a escala mundial entre directores y críticos de cine.
Pero, ¿es posible elaborar listas que tengan un valor más allá de las apreciaciones puramente personales? La discusión sobre la posibilidad de un conocimiento objetivo se remonta a los filósofos griegos.
Los sofistas consideraban que las cosas únicamente se pueden evaluar (conocer) de acuerdo con las medidas individuales de cada persona, negando así la posibilidad de llegar al conocimiento objetivo de la verdad (cuya máxima expresión en filosofía es un Dios que tiene todas las respuestas; el Dios de los filósofos; un Dios que implica, para los mortales, una búsqueda constante). En filosofía, lo contrario a la verdad es el desconocimiento.
Sócrates se opuso a esta línea de pensamiento al considerar a las personas como sujetos de un orden moral objetivo, oponiendo a lo que los sofistas llamaban “opiniones”, la idea de los “conceptos”, a los cuales se llega a través del conocimiento (lo que uno aprende), la experiencia (lo que uno vive) y el razonamiento (lo que cada persona aporta en base a sus conocimientos, experiencias e inteligencia).
Una lista de mejores películas u obras literarias de todos los tiempos, exige un conocimiento lo más universal posible del tema (las limitaciones espaciotemporales constituyen un desafío). Las películas, igual que las obras literarias y artísticas, no existen en el vacío; su valor depende de lo que se había hecho anteriormente (las influencias recibidas), de lo que se hizo posteriormente (hay películas que cambian el modo de hacer y ver cine) y de lo que se hacía en la época en que fueron producidas (películas del montón y filmes excepcionales).
También es importante determinar cómo una película ha resistido el paso del tiempo (juez implacable de lo malo y lo bueno) y enfocarla desde perspectivas múltiples («el estado del arte», historia, política, psicología, filosofía, etc.), según resulte pertinente. Con frecuencia, lo que determina la grandeza de un filme es la forma en que fue hecho y la relación forma-contenido.
Los grandes realizadores imponen los estándares de comparación vigentes en una época y lugar (que no son los mismos para todas las películas). La labor de los críticos e historiadores es detectar estos estándares y sistematizarlos.
Para la mayoría de las personas, la valoración de las obras de arte depende de criterios personales, al carecer de los conocimientos y las experiencias necesarios para una valoración más o menos objetiva. Una misma persona puede tener muchos conocimientos sobre una rama de las bellas artes, pero una visión muy superficial de las otras (en este aspecto, el cine se relaciona más con la novela que con el teatro).
La visión crítica que desarrolla el cinéfilo le permite distinguir claramente entre películas que considera obras maestras y sus preferencias personales (aunque ambas pueden coincidir). Los cinéfilos ven en el cine cosas que con frecuencia pasan inadvertidas para las personas «normales». Para un cinéfilo, La mujer pirata de Jacques Tourneur puede resultar infinitamente más interesante que El paciente inglés de Anthony Minghella.
Las listas valorativas del cine (igual que las historias y los premios internacionales) sirven a las personas interesadas en adquirir una amplia cultura cinematográfica como sugerencias de las películas que deben ver (comenzando por las imprescindibles).
Propongo la siguiente lista de las 100 mejores películas hasta la fecha. Es muy similar (aunque actualizada) a la selección que hice para mi libro, 100 años de historia del cine (1996). A algunas personas les parecerá excesivamente esotérica, a otras un tanto convencional. Pero me costaría mucho trabajo eliminar aunque fuera una sola de las películas incluidas.
- El viaje a la luna (1902; Francia) de George Mèliés.
- El gran robo de un tren (1903; EE.UU.) de Edwin S. Porter
- Cabiria (1914; Italia) de Giovanni Pastrone
- Intolerancia (1916; EE.UU.) de D.W. Griffith
- El gabinete del Dr. Caligari (1920; Alemania) de Robert Wiene
- Nosferatu, una sinfonía del terror (1922; Alemania) de Friedrich Wilhelm Murnau
- La leyenda de Gösta Berling (1923; Suecia) de Maurice Stiller
- El Acorazado Potemkin (1925; U.R.S.S.) de Sergei Eisenstein
- La calle sin alegría (1925; Alemania) de Georg Wilhelm Pabst
- La quimera del oro (1925; EE.UU.) de Charles Chaplin
- Metrópolis (1926; Alemania) de Fritz Lang
- La madre (1926; U.R.S.S.) de Vsevolod I. Pudovkin
- Napoleón (1927; Francia) de Abel Gance
- El maquinista de la General (1927; EE.UU.) de Buster Keaton
- La pasión de Juana de Arco (1928; Francia) de Carl Theodor Dreyer
- Un perro andaluz (1928; Francia) de Luis Buñuel
- El hombre de la cámara (1929; U.R.S.S.) de Dziga Vertov
- El ángel azul (1930; Alemania) de Joseph von Sternberg
- Alejandro Nevski (1938; U.R.S.S.) de Sergei Eisenstein
- Olimpiada (1938; Alemania) de Leni Riefenstahl
- La regla del juego (1939; Francia) de Jean Renoir
- Lo que el viento se llevó (1939; EE.UU.) de Victor Fleming (prod. David O. Selznick)
- Viñas de ira (1940; EE.UU.) de John Ford
- El ciudadano Kane (1941; EE.UU.) de Orson Welles
- Los aplausos del paraíso (1945; Francia) de Marcel Carné
- Roma ciudad abierta (1946; Italia) de Roberto Rossellini
- Enamorada (1946; México) de Emilio “Indio” Fernández
- Ladrones de bicicletas (1948; Italia) de Vittorio De Sica
- Las zapatillas rojas (1948; Reino Unido) de Michael Powell y Emeric Pressburger
- El tercer hombre (1949; Reino Unido) de Carol Reed
- Rashomon (1950; Japón) de Akira Kurosawa
- Los olvidados (1950; México) de Luis Buñuel
- Memorias de un mexicano (1950; México) de Carmen Toscano (compaginación de material documental tomado por su padre, Salvador Toscano Barragán, y otros cineastas entre 1897 y 1923)
- El ocaso de una vida (1950; EE.UU.) de Billy Wilder
- Cuentos de la luna vaga después de la lluvia (1953; Japón) de Kenji Mizoguchi
- Cuentos de Tokio (1953; Japón) de Yasujiro Ozu
- Los siete samuráis (1954; Japón) de Akira Kurosawa
- Las vacaciones del señor Hulot (1953; Francia) de Jacques Tati
- Nido de ratas (1954; EE.UU.) de Elia Kazan
- La trilogía de Apu (Pather Panchali, Aparajito, Apur Sansar) (1955-59; India) de Satyajit Ray
- El 41 (El último disparo, 1956; U.R.S.S.) de Grigori Chújrai
- El séptimo sello (1957; Suecia) de Ingmar Bergman
- Madre India (1957; India) de Mehboob Khan
- Cuando vuelan las cigüeñas (1958; U.R.S.S.) de Mijail Kalatozov
- Sombras del mal (1958; EE.UU.) de Orson Welles
- Vértigo (1958; EE.UU.) de Alfred Hitchcock
- Cenizas y diamantes (1958; Polonia) de Andrzev Wajda
- Hiroshima mon amour (1959; Francia) de Alain Resnais
- Los 400 golpes (1959; Francia) de Françoise Truffaut
- Sin aliento (1959; Francia) de Jean Luc Godard
- La dolce vita (1960; Italia) de Federico Fellini
- Rocco y sus hermanos (1960; Italia) de Luchino Visconti
- Viridiana (1960; España, México) de Luis Buñuel
- Psicosis (1960; EE.UU.) de Alfred Hitchcock
- La aventura (1960; Italia) de Michaelangelo Antonioni
- Ocho y medio (1963; Italia) de Federico Fellini
- El gatopardo (1963; Italia) de Luchino Visconti
- Lawrence de Arabia (1963; Reino Unido) de David Lean
- La mujer de la arena (1964; Japón) de Hiroshi Teshigahara
- El Evangelio según San Mateo (1964; Italia) de Pier Paolo Pasolini
- Dr. Insólito (1964; Reino Unido, EE.UU.) de Stanley Kubrick
- Dios y el diablo en la tierra del sol (1964; Brasil) de Gauber Rocha
- Sombras de nuestros antepasados olvidados (1964; U.R.S.S.) de Sergei Paradjanov
- Campanadas a medianoche (1965; España, Francia, Suiza) de Orson Welles
- Dos hermanas de escena (1965; China) de Xie Jin
- Los amores de una rubia (1965; Checoslovaquia) de Milos Forman
- La negra de… (1965; Senegal) de Ousmane Sembene
- La batalla de Argel (1966; Argelia, Italia) de Gilo Pontecorvo
- Persona (1966; Suecia) de Ingmar Bergman
- Andrei Rublov (1966; U.R.S.S.) de Andrei Tarkovski
- 2001: Una Odisea del espacio (1968; Reino Unido, EE.UU.) de Stanley Kubrick
- La hora de los hornos (1968; Argentina) de Fernando Ezequiel “Pino” Solanas
- Memorias del subdesarrollo (1968; Cuba) de Tomás Gutiérrez Alea
- Lucía (1968; Cuba) de Humberto Solás
- Z (1969; Argelia, Francia) de Costa-Gavras
- Salmo rojo (1971; Hungría) de Miklós Jancsó
- La trilogía de El padrino (1972-90; EE.UU.) de Francis Ford Coppola
- La batalla de Chile (1975-79; Chile, Francia, Cuba, Venezuela) de Patricio Guzmán
- Cría cuervos (1976; España) de Carlos Saura
- Un día muy especial ( 1977; Italia) de Ettore Scola
- El matrimonio de María Braun (1978; Alemania) de Rainer Werner Fassbinder
- Moscú no cree en lágrimas (1979; U.R.S.S.) de Vladmir Menshov
- Apocalipsis ahora (1979; EE.UU.) de Francis Ford Coppola
- Pixote (1981; Brasil) de Héctor Babenco
- Fitzcarraldo (1982; Alemania) de Werner Herzog
- La trilogía de Koker (¿Dónde está la casa de mi amigo?, Y la vida continúa, A través de los olivos (1987-90; Irán) de Abbas Kiarostami
- Sorgo rojo (1987; China) de Zhang Yimou
- Yeelen (La luz, 1987; Malí, Burkina Faso, Francia, Alemania) de Souleymane Cissé
- Nuovo Cinema Paradiso (1988; Italia) de Giuseppe Tornatore
- Do the Right Thing (1989; EE.UU.) de Spike Lee
- Adiós a mi concubina (1992; China) de Chen Kaige
- Pulp Fiction (1994; EE.UU.) de Quentin Tarantino
- Flores de fuego (Hana Bi, 1997; Japón) de Takeshi Kitano
- La eternidad y un día (1998; Grecia, Francia, Alemania, Italia) de Theo Angelopoulos
- Beau Travail (1999; Francia) de Claire Denis
- El arca rusa (2000; Rusia) de Aleksandr Sokúrov
- Amores perros (2000; México) de Alejandro González Iñarritu
- Los abrazos rotos (2009; España) de Pedro Almodóvar
- El secreto de sus ojos (2009; Argentina) de Juan José Campanella
- Melancolía (2011; Dinamarca, Suecia, Francia, Italia, Alemania) de Lars von Trier
Poeta, ensayista, traductor y crítico de cine. Es abogado. Desde 1968 publica en La Prensa Literaria poemas, críticas literarias y de cine y traducciones de poesía en lengua inglesa. Fue uno de los asiduos de la cafetería La India, el emblemático sitio de reunión de los poetas y pintores de la Generación del 60 y leyó sus poemas en La tortuga morada, la primera discoteca de la Managua de antes del terremoto.
Desde temprana edad tuvo gran afición por el cine y junto con Ramiro Arguello es uno de los auténticos y últimos cinéfilos y contadores de películas de nuestro tiempo. Ha escrito numerosas críticas y crónicas en revistas nicaragüenses e internacionales y ha participado en seminarios junto a cinéfilos de la talla de Guillermo Cabrera Infante y Manuel Puig.
En 1983 escribió con a Ramiro Arguello, Datos útiles e inútiles sobre cine; en 1996, Luces cámara acción: cien años de historia del cine. Guarda un libro de poesía a la espera de publicación. Es co-editor, con Ligia Guillén, de la revista “Poesía Peregrina”. Reside en la Florida desde 1985, donde goza de los constantes reestrenos de películas noir. Es miembro del equipo de Carátula y colaborador permanente de su sección de \”Cine\”.