» Recordando a Mario Benedetti: El poeta que se sintió un Beatle en Granada

1 junio, 2009

El escritor uruguayo visitó por primera vez la ciudad en 1981, invitado por el bar La Tertulia, donde ofreció un recital multitudinario.


El poeta Mario Benedetti tiene un lugar especial en un particular parnaso en el que grandes figuras de la literatura han ocupado, ocupan, no un sillón aterciopelado propio de academias y grandilocuentes instituciones, sino un hueco en la barra desgastada por el uso de un bar granadino que es mucho más que un bar, La Tertulia.

            El dueño de este mítico local, el argentino Tato Rebora, fue el artífice de que Mario Benedetti pisara por primera vez Granada para ofrecer sus versos, allá por el año 1981. «En aquel tiempo La Tertulia estaba en su momento más dulce de éxito y lo trajimos nosotros mismos, sin ninguna institución», recordaba ayer Rebora. La convocatoria tuvo una aceptación impresionante y el público abarrotó el local de la calle Pintor López Mezquita hasta tal punto que se tuvieron que colocar altavoces dirigidos hacia la calle para que la multitud que esperaba fuera pudiera escuchar los poemas del uruguayo.

            «Granada entonces era una ciudad poco acostumbrada a recibir a escritores tan notables, ahora es normal que vengan premios Nobel, pero entonces no era lo habitual», señaló ayer Rebora, que destacó que el escritor uruguayo, cuando vio la afluencia de público, acertó a decir: «Más que un escritor parezco un Beatle, un rockero más que un poeta».

            De aquella lectura en La Tertulia Rebora guarda muchos recuerdos, pero en especial, hubo un detalle que no puede olvidar. «En aquel entonces en La Tertulia se fumaba muchísimo. El humo formaba parte de aquel ambiente bohemio y no existían las leyes de ahora. Mario, por su asma, nos pidió que si era posible no se fumara y durante todo el recital nadie encendió un cigarrillo». Pero es que después del recital Benedetti continuó en La Tertulia toda la noche tomando copas. Nadie encendió aquella madrugada un pitillo.

            Antes del recital Rebora recuerda que se encontró con Benedetti en el hotel. «Estaba seleccionando los poemas. Los diferenciaba entre los que tenía que leer en voz alta y los que leería más susurrando. Me estuvo preguntando sobre palabras, sobre coloquialismos uruguayos que podrían ser difíciles de entender por un público español, y los eliminó de los poemas».

            «Pudimos verificar que entre sus textos y la persona que suponíamos desde la lectura de los mismos no había diferencia, constatación que nos resultó, como es lógico, especialmente grata. Desde ese momento leer a Mario Benedetti ya significaba, en alguna medida y de modo unilateral, estar con él», confesó ayer Rebora.

            A aquel recital no faltaron los poetas granadinos que por aquel entonces empezaban a abrirse camino. Allí, escuchando a Benedetti, se encontraban, rememora Tato Rebora, Luis García Montero, Álvaro Salvador, Javier Egea, Ángeles Mora y otros muchos.

            En aquella visita a Granada, Mario Benedetti, además, señaló Rebora, «ofreció una conferencia en la Universidad y recibió las Llaves de la Ciudad en el Ayuntamiento».

            Posteriormente Mario Benedetti regresó a Granada coincidiendo con la Cumbre Mundial del Tango, que se realizó en 1995. «Asistimos, juntos, a la proyección de la película de Bauer, ´Cortázar´, jamás olvidaré su visible emoción al finalizar el filme. Un rato después terminamos en el Restaurante Chikito junto a Rafael Fernandez Piñar, Nestor Marconi y Rubén Juárez mientras Luis, nuestro anfitrión, estaba feliz. Ese encuentro entre Mario Benedetti y dos glorias del tango, paradójicamente no hubiera sido muy factible en Buenos Aires o Montevideo, en cambio ocurrió en Granada, donde suelen producirse encuentros fecundos», indicó Tato Rebora, que además de ser el dueño de La Tertulia es el director del Festival Internacional de Tango de Granada.

            Después pasó el tiempo, inexorable. La relación de Benedetti con Granada se mantuvo a través de su amistad con escritores como Luis García Montero. Ya en 2001 Tato Rebora visitó al escritor en su domicilio de Madrid. Mantuvo una larga entrevista con él que se publicó como separata, al año siguiente, en la revista Contra Tiempo, que editaba la Asociación Cultural La Tertulia.

            Poco más desde entonces, alguna llamada telefónica si acaso pero, eso sí, muchas complicidades con sus versos, pues no es raro que Tato Rebora recurra en sus conversaciones a las palabras de Benedetti. Su favorito, «Pienso, luego insisto».

Granada, España. Martes, 19 de mayo 2009.

Comparte en:

Granada, España, 1976.
Escritor y periodista español especializado en historia de Nicaragua del siglo XX. Su tesis doctoral, con la que obtuvo la calificación de Sobresaliente Cum laude, está dedicada a las implicaciones culturales y educativas de la Revolución Sandinista en Nicaragua.

En su faceta literaria, fue elegido por cerca de 100 universidades (Harvard, Oxford, Princeton, Columbia, La Sorbone...) uno de los autores más relevantes de su generación para el volumen El canon abierto: última poesía en español. Su obra literaria ha sido publicada en varios países y traducida a diferentes idiomas.