Palimpsesto, de Sonja Greckol
1 diciembre, 2025
Teniendo como fondo la llegada de los españoles a América, los poemas de Sonja Greckol exploran mapas fracturados, genealogías disputadas y ciudades donde convergen conquista, exilio y resistencia. Las imágenes convocan capas culturales y políticas que se revelan y se borran, mientras el presente digital dialoga con pasados persistentes.
Traducción de Eduardo Padilla
Palimpsesto
La Historia es el sujeto de una estructura cuyo lugar no es
homogéneo, tiempo vacío, pero tiempo rellenado con la presencia
del ahora.—Walter Benjamin
hija de los invasores clama tierra del Tratado 6 con bolsillos vacíos
estómagos vacíos entiende mal la historia entiende cartografía y
el reino del agrimensor mapeo de cuadrante vacío sección por
sección por municipio solo gradualmente da cuerda a la mente
y retrocede cuando ahora contiene Espíritu Vagabundo y Lago
de la Rana y viruela tuberculosis y la escritura está hueca sin la
historia sin incluir a yo; ella
conquista cae a través del tiempo encontró historia sin palabras
desembarcó en sus; nuestros cuerpos sin memoria herida con
historia del nuevo mundo tejido en red con el plan de Dios para
este mundo
El centro de España Puerto del Sol donde las armas irradian en
todas direcciones el oso de la ciudad mordisquea el alto arbusto
bayas de bronce madroño quién hubiera imaginado que las
fresas crecen en los árboles aunque seguro al oso eso le gusta
y los juerguistas reciben el Año Nuevo comiendo una uva con
cada golpe del reloj a medianoche el ritmo es la forma en que
el silencio rompe rareza en la plaza donde las salas de tortura de
Franco alimentaban las traiciones
sinagoga muta inquisitiva muta monumento yo; ella tal vez nos
habríamos acurrucado en el balcón de las mujeres o detrás de
un arco horneando pan mientras las ratas horadaban las tripas de
los penitentes o en la sacristía atreviéndose a acariciar vestiduras
suntuosas alisando como en un sueño los cuerpos siempre
transparentes precarios privados o públicos
buscando lugar en Toledo donde el desposeimiento ocupa un
espacio la sangre susurra el cuenco del baño Romano resuena
entre columnas de jaspe pulsa medieval desde la maleta de
cuero del mercader itinerante en placas de azófar de inicios del
siglo 21 puestas sin revisar la ortografía describe ausencia
yo; ella hacemos Google Meet en esta laptop en Toronto la Duquesa
de Sanlúcar the Red Duchess inestable comunista convicta errante
madre lesbiana inexperta en archivos desatada combatiente
política afirma linaje Musulmán y Judío más allá del Guzmán de la
Armada Española hasta llegar al Bueno al padre de la Reconquista
limpieza de sangre juramento a cruces filigrana de oro
a disidencia de la Duquesa Roja nos deja varadas en el fondo
las mangas de seda y borla de Franco devanan las purgas de
Fernando e Isabel El Bueno lanza en arco el desahucio a través de
océanos que llenan los atroces edictos de Torquemada
incursión desde el Sur engendra columnas Romanas sostiene
los arcos de la mezquita para el príncipe fugitivo más guerreros
del norte más reciclaje propulsa el campanario de las familias
ricas encima del minarete y el agua bendita engendra la
catedral refinada por la custodia oro sobre palabrería de plata
de la conquista quizás Guanajuato donde el altar de los mineros
es madera indeterminada
estacionamiento subterráneo mirando desde un Prius a través de
un cristal sucio las tumbas vestigiales excavadas por accidente
ofuscando a la ciudad yo; ella ahora en Oka donde los tanques
salieron por un campo de golf o los oleoductos de Burnaby en
tierra sagrada insistentes quitan capas al camposanto la datación
por radiocarbono indica siglos 13 a 15 cuando los Judíos vivían
en Sevilla donde iglesias y sinagogas ocupaban mezquitas y
los residuos languidecen en los museos importunando a las
autoridades
moho lluvia gas de escape hoy disputan el margen sombrío de
la historia material exhiben el aron kodesh y los arcos moriscos
yeso barroco caído sobre preguntas delicadas que generan
respuestas manifiestas que rebanan para restaurar en Sevilla el
otro se asoma por las grietas
bajo onerosos impuestos para pagar el palacio redondo de
Carlos V jardineros ingenieros levantan campamento dejando la
Alhambra rodean para que sea reimaginada 300 años después por
aventureros Victorianos ellos; nosotros sostienen una rebanada
que no es suficiente para soportar su; nuestra gran visión sin
maestría en la materia testigos del fracaso entre la grandeza
desde el zeitgeist de persecución y conquista Colón tomó
posesión de todo en nombre de nuestro afortunado Rey al hacer
una proclama y desplegar su estandarte, nadie ofreció resistencia
escribió con pluma el heraldo de Fernando e Isabel duplicado
para ellos; nosotros en el Archivo
dependiente de la razón pluralidad sucumbió exhibida como
fuego repolto flamas bajo pezuñas conmemoradas en cimeras
linchamientos fijos en fotografías se filtran a algoritmos conducen
novatadas odio hecho arma hibridación difamada
vaciaron paisajes deshabitados desalojados endogamia de
línea materna generaciones sucesivas se rehúsan a las ruinas
cumulativas las abuelas lloraron y las madres soñaron arborite
y cromo reflejante las hijas amputaron descendencia yo; ella
desatadas
el Capitán condicionando yo; ella pensar a militarizado erradica lo
intuitivo pero queda lo exótico no ventanas sino penetraciones y
formaciones singular en el transporte de matanza en procesión
hecho es solo causa en retrospectiva
Vive en Toronto. No Hay Línea en el Tiempo / No Line In Time es su libro más reciente, una edición bilingüe de Manofalsa Press (Lima/Ciudad de México). Ha publicado Monitoring Station (2023), No Line In Time (2018), Skein of Days (2014) y Gravity Matters (2008) en Canadá. Monitoring Station (2023, University of Alberta Press) fue incluido en la lista del Premio Robert Kroetsch de la Asociación de Editores de Libros de Alberta. No Line In Time fue finalista del Premio LCP Raymond P. Souster en 2018. Su poema largo “No Line In Time” ganó el concurso de poesía Briar Patch Writing In the Margins en 2017.