5 poemas de Víctor Munita Fritis
1 diciembre, 2025
Los poemas de Víctor Munita Fritis reinventan el mito de Ícaro explorando la desmesura del deseo humano, la fragilidad de los sueños y la persistencia de la imaginación frente al desierto —real o simbólico— que nos rodea. Las voces poéticas que se dan cita reconstruyen la caída, el vuelo y la búsqueda de sentido, situando la experiencia personal en diálogo con la pintura, la astronomía y la memoria colectiva. Un sueño humano
A: Héctor Monsalve Viveros
Yo no soy Ícaro:
Dejé de serlo una tarde
cuando me vi escrito
en todos los horizontes
tatuado de amarillo
como una leyenda cretense
o como un faro de oro
en medio del desierto.
Un pájaro se apoyó en cada esquina
y me sugirió que planeara
lanzándose a los aires
pero cayó al mar.
¿Cuál mar se preguntarán ustedes?
Sí es arena
pero cada cual
vuelve los ojos a donde quiere
porque ahí se derrama
grano a grano
la espuma del futuro
el milagro del destino.
Yo no soy Ícaro
Me abandoné en una carrera bestial
creí que al levantar la cabeza
estaba quemando las naves de cuarzo
pero no advertí el peligro.
Jamás cerré los ojos
dije mi nombre como un sueño
que uno tiene desde niño.
Incendié la noche
y me dejé partir
por el rayo feroz
de la soledad.
El paisaje de un iluso
Ícaro
cayó al mar
Brueghel
no pudo pintar
la cera derretida
al calor del sol
Pieter Brueghel el Viejo
aun con tantos años
nunca supo lo que era vivir
en el desierto
pero tiñó muy bien este
en la mente de Ícaro y
en el fondo de ese mar
porque una montaña blanca
también es un erial
también son un despoblado
las ciudades del mil quinientos
la gente que pastoreaba las ovejas
el hombre que araba la tierra
con su caballo el perro y el pájaro
jamás comprendieron
que el desierto
se les colaba por los zapatos.
Creer es la primera parte del lenguaje
Frente al desierto azul
un niño como yo ayer
habla con las piedras
y las piedras abren sus branquias
y giran
el padre abre su corazón
y cree en este niño
que nació en medio de la tierra
pero que todos los días
sueña
con el mar.
No fue una película
De repente
me di cuenta
que desde la cumbre
descendía el sueño de Ícaro
Se había posado sobre el pastizal
una utopía
con luces de color girando
brillaba como el oro
y el sudor sangriento
era un sol
sobre otro sol
frente a nuestras caras
en medio de la cerrazón
Se mantenía suspendido
en cualquier momento
la fantasía de Ícaro
tocaba la tierra
pero no
jamás lo hacía
porque todo sueño levita
como un pañuelo a las 3 de la tarde
flotando en medio de la vida
y la obstinación de las semillas
Hay que mencionar que
para el caso de quimeras y realidades
que en el desierto siempre todo
es un espejismo.
Magallanes se ve desde todos los edificios del mundo
A: José Matías de la Fuente Guevara
A: Rubén Medina y Mauro Barbieri
Hay vida ahí:
En ese lugar duerme un astrónomo
quien habla siempre de
la gran nube de Magallanes
muchas veces dice
que ve un pájaro quieto en alguna parte del cielo
desde la azotea de un edificio
parecido a este
un joven ha saltado vestido de escolar
como quien abre una ventana y
se convierte en sueño
ninguno nos acompaña hoy
para concluir el poema
ambos miran a Magallanes
desde distintas partes de la Tierra.
ambos miran a Magallanes
desde distintas partes de la Tierra.
1980. Desierto de Atacama, Chile. Su obra incluye títulos de poesía e historia, como La Patria Asignada (Poesía, Cuarto Propio, 2010); Yo, entre todas las Mujeres (Poesía, Cinosargo, 2007; Emergencia Narrativa, 2010; Mago Editores, 2020); México, Paisaje de Copiapó (Historia, TC, 2021), Libro de Asistencia (Poesía, UANL, 2024) y Un síndrome mesiánico y otras fuentes documentales de Franco Romero Román (BordeLibre, 2024). Fue reconocido en diferentes ocasiones: con la Beca de Creación Literaria de Chile en el 2017 y 2024, Mejor Libro Deportivo del año 2018 con la antología Zapatito con Sangre y con la Medalla Pedro León Gallo al desarrollo cultural de la región de Atacama, Chile (2022).