Gueto vertical

6 abril, 2026

Gueto vertical es un artefacto poético que nos confronta con la violencia sistémica del capitalismo tardío y la devastación ambiental. Poemas como «Mundo de cucarachas», «Continente de plástico» o «Basura espacial» revelan una conciencia crítica que dialoga con la distopía contemporánea. Presentamos 5 piezas de este libro, publicado el año pasado en México.


Gueto vertical

1

Mi cuerpo, edificio gris; cansa:
paisajes, rostro, hastío.

Podría haber dicho: mi cuerpo
es un verano gris.

Esta degradación sutura
las alcantarillas de la página:

y queda, nada más, lo grisáceo
junto a la muerte en reversa
que quizá, es mejor sitio.

Por favor: no derrumben mi vista.

2

El futuro, foto fugaz, fideo
enredado en la sopa del poema.

Pudo no ser otro mi cuerpo y negar
cualquier libro de tapa gris,
no el alquiler, los departamentos en serie,
la basura industrial que arde:

queman lo que ya nos rebasó,
hasta el último prisma
de este edificio en llamas.

3

El incendio, sopa instantánea,
arrasa la vida, la conciencia, estómagos.

Podrán no llevarse los desechos,
incluido mi tronco y sus bordes.

Pero el humo, la carne quemada,
los libros cortados con tijera:

duelen, y la jardinera vertical,
solana
es mi pecho triturado.

Mundo de cucarachas

Animal que aparece en la lista de futuros alimentos
—porque habrá pobreza, hambrunas,
grandes cataclismos, guerras epidemiológicas
y bombas nucleares—.

La imagino crocante entre fideos, junto al congrio radioactivo
y otros menjurjes de mala fama.

¡Las citas románticas serán inolvidables!

Mi huella de carbono es simple:

Recuerdo un parque sin lavar,
un puesto de mixtas
bajo una lona desvencijada,
una exposición fotográfica,
el ruido de los barcos
y el derrame de tu ojo izquierdo
frente al puerto
que une tu ausencia con Asia.

Mi pulmón arde en gasolina
al respirar tu nombre.

Continente de plástico

Desde los años cincuenta se acumulan grandes montículos de grasa en la Tierra. Por distintos medios ha intentado bajar de peso, pero es complicado disminuir las montañas alrededor de su cintura. Estudios médicos en su hígado detectaron una colina de plástico, resultado de la falta de ejercicio. Además de que absorbe múltiples polímeros microscópicos, los buques mercantes le adhieren ocho millones de toneladas de elásticos. Se agrega el exceso de alcohol y los desechos conectados a otras masas de agua. De continuar así, el deterioro será inalterable: no será suficiente la limpieza profunda de sus aguas con bezafibrato. La contaminación invasiva cubrirá sus arterias con moho. No podrá jalar el gatillo ni la palanca de su excusado interior. Afuera de la clínica una manifestación hierve:

¡Viva la iconodulía al plástico!, ¡viva la idolatría al detergente! Expresan los marchantes alrededor del sanatorio. Miles de personas no desean recuperarse de este malestar. No estamos listos para el cambio, además Donald Trump dice que la crisis climática es un invento de los científicos: Expresó Katherine, quien asistió a la marcha.

Una pancarta no dice: Insertamos enfermedades en la costa del planeta como sombrillas de playa.

(A varios miles de kilómetros flota el «Séptimo Continente», una urbe de desechos plásticos que inmola el noreste del Pacífico).

Basura especial

1

La creciente de rayos solares desciende a la Tierra junto a 100 toneladas anuales de basura.

2

La carrera por el espacio contribuyó con sus respectivos remanentes. Regresan como boomerang: lugares como Pozorrubio de Santiago en la provincia de Cuenca, o Elda en Alicante, son testigos vivientes de los desechos espaciales.

3

Especialistas en la traducción del sistema solar estiman que hay más de 19 mil pedazos de objetos flotando sobre la atmósfera terrestre. ¿Qué rompecabezas se formaría con esas piezas? ¿En el espacio exterior hay alcantarillas obstruidas con basura sideral? ¿Hay un mar cósmico saturado de óxido?

4

Si observan caer una porción de chatarra fugaz soliciten un deseo desde su ordenador —exclusivamente Región 4—.

5

Lluvia de hierro: la nasa promedia entre 50 y 100 toneladas al año. Datos de una ración de universo vertida en sangre. Aparentemente se manifiestan en zonas inhóspitas o desérticas, «no producen daños». La mayoría de esos residuos caen al mar.

6

Un objeto no identificado penetró mi córnea: pequeña basurita, escupitajo que lanzamos sobre nosotros. Dime: ¿cuál es tu nombre?, ¿qué materiales te conforman?, ¿qué fragmento de basura soy?

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Uruapan, Michoacán, 1985. Autor de la letra del Himno del Estado de Michoacán y de 20 libros de poesía, narrativa y literatura infantil y juvenil entre los que destacan: Luciérnagas(CECUT, 2026; Premio Nacional de Poesía Joven Raúl Rincón Meza); Gueto Vertical (Programa Editorial del CETYS Universidad, BC, 2025); y Tierras altas de Mato Grosso (Coneculta-Chiapas, México, 2018/Los Perros Románticos, Chile, 2019; Premio Internacional de Poesía Jaime Sabines 2017), entre otros.