5 poemas de Zhao Si

3 agosto, 2026
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Presentamos 5 textos de la poeta china Zhao, en traducción de Renato Sandoval Bacigalupo. La muestra pertenece al libro El árbol de la verdad del tiempo publicado por la casa editorial Manofalsa Editores, como parte de su colección de poesía china.

Ocaso

Este ocaso es uno entre innumerables ocasos —
un avión, demorado, retenido,
llevando, antes de que llegue la pesada noche, el tardío resplandor:
un león, dorado, cuya melena se acumula como nubes,
tendido en el cielo, largo tiempo, con dolida mirada, hecha pedazos.
El ocaso, cada vez más pesado, emerge, se hunde,
y a la postre forcejea en la sombría corriente
de lágrimas en mis ojos
que aterrizan lentamente.

El árbol de la verdad

Un paradigma terrenal en que la mutabilidad y la estabilidad se armonizan,
la dendrocronología sostiene las llaves de la verdad;
un calendario natural que se extiende por diez milenios
alberga un corazón circular,
susurrando historias de épocas climáticas capa por capa—
ondas de verdad que se alzan y expanden.
Aún florece un ciprés calvo de 2.624 años,
más antiguo que Confucio, el cristianismo, el Imperio Romano,
la lengua inglesa.
Un bosque de pinos espinosos
aún recuerda al mamut lanudo
y a las puntas de lanza Clovis a su lado.
Estas hojas pétreas…
Cuando el irreversible viento otoñal de la evolución sopla
dondequiera que aparezca el Homo sapiens,
le sigue una extinción masiva de las especies.
Los árboles, firmes en sus anillos anuales, saben bien:
entre los muchos nombres del Dios de la Destrucción
hay uno llamado Migración,
sobre el que se traza el camino de la adultez.

Mímesis

Salomé tenía nueve años, una niña dotada para el baile,
en la mejor edad para bailar con la gracia más ligera—
leve como el vuelo, bailando como una llama, sus adornos tintineando dulcemente.
Bailó sobre capiteles de estilo romano como la libertad que se agita al borde de un
abismo,
arrastrando a todos consigo; Herodes y sus invitados se olvidaron de sí mismos por un
momento,
perdidos en donde estaban, como hechizados por una pequeña hada,
Herodes, confundido, dijo: Todo lo que pidas ahora, te lo daré,
niña mía. La niña, sin ningún deseo propio, se sintió desconcertada.
Se apresuró a la cámara interior para preguntarle a su madre qué pedir: Quita ese
obstáculo alrededor de mi cuello que casi me arrastra al fondo del mar.
Herodías susurró palabras que la hija no pudo entender;
al ver la mirada vacía de Salomé, volvió a la razón y habló con estentórea voz:
¡La cabeza de Juan el Bautista! Al instante, la artista Salomé imaginó
una cabeza de león como una sandía, portada en la bandeja de plata más fina y grande
de Herodes.
Había oído el rugido de sus increpaciones provenientes del calabozo la noche
anterior—
temiendo que su padre se arrepintiera y que ella olvidara las palabras si tardaba,
se precipitó a la antecámara:
Deseo que el rey me entregue de inmediato la cabeza de Juan el Bautista en una
bandeja.
Cuando finalmente se le presentó la cabeza, la niña no sintió ningún miedo—
solo una pequeña sorpresa de que no fuera una cabeza de león,
aunque su cabello desordenado se parecía a una melena leonina. En la historia,
Salomé se reveló solo una vez, en un drama titulado El bailarín espiritual
transformado en el martillo del deseo de su madre. Su llamada final, dicen,
ocurrió sobre el hielo: cuando el viento congelado en el hielo plateado la tentó a bailar,
hizo que ella se viera como una bailarina un tanto regordeta, cuyos movimientos ya no
eran ligeros como un gorrión, sino maduros como una fruta,
y que detrás de ella había una leona, con movimientos torpes e inciertos…
Asustada, tropezó y cayó;
su cuello cayó contra una astilla de hielo. Sobre el lago como una enorme bandeja de
plata,
la cabeza de Salomé apareció seccionada.

Relación sexo-precio

En el montón de basura de la historia,
un esposo, multado pero incapaz de pagar—
El registro judicial dice:
La castidad de su esposa podría usarse para saldar la deuda.
La noble esposa—solo ayer—
estaba en el campo de equitación, donde los caballeros rendían adoración, lealtad.
Un historiador que estudia la Dinastía Song descubre:
El montón de basura de la historia—no una producción única, sino masiva.
El precio fijado por la Dinastía Jin para expiar la Humillación de Jingkang:
Princesas imperiales de sangre real, 1000 lingotes cada una.
Princesas del clan y sus esposas, 500 lingotes.
Princesas clanes sistante y sus esposas, 200 lingotes.
Hijas de noble alcurnia, 100 lingotes…
En el montón de basura de la historia
brilla un grupo de mujeres doradas.

Sobre la divinidad de los frijoles

Los frijoles son divinos
porque la granularidad es la forma primordial de la materia.
Leucipo y Demócrito
primero captaron su norma metafórica
La culpa de las flatulencias que incitan en nosotros
surge de las enzimas que no logramos evolucionar;
desamparados, presenciamos a los oligosacáridos
disolverse en hidrógeno y dióxido de carbono.
Pitágoras decretó que los frijoles roban el aliento de la vida,
por eso su edicto: absténgase de este alimento.
Más que burlarse de su credo no científico,
confíe en que mantuvo su código sagrado, y que resistió.
—La divinidad reside solo en la creencia—
Después de todo, ¿qué guijarro o adoquín
podría compararse a un «punto» tan perfecto?
El maestro de geometría asintió con aprobación.
Para salvar estas semillas sagradas de su paso
afrontó su destino sin flaquear
una hoz siciliana, el fin de su campo de frijoles,
demostraba que nunca había traicionado la sabiduría y los frijoles.
Entre los innumerables frijoles del mundo que crecen
solo uno mezcla lo mortal y lo divino
«No devores la cabeza de tus progenitores», advierte
las verdades que Pitágoras sembró, los frijoles siguen refinando.
El mayor entre ellos, Platón por nombre,
desveló un reino puro y completo;
otro, oculto en el abrazo de un guisante,
reveló sus genes como el pergamino de Mendel.

Zhao Si (1972), es poeta, ensayista, traductora y editora china. Es autora, entre otros libros, de: Cuervo Blanco (Poemas, 2005). Quien recoge oro en la arena (Prosa y poemas, 2005). Desapareciendo, Recordando: 2009–2014 Poemas Selectos (2016), obra que obtuvo el «Proyecto de Apoyo Mayor 2014» de la Asociación de Escritores de China. Hombre Fósforo (publicado en Estados Unidos en 2017), nominado al Premio Pushcart de poesía. Sus poemas han sido traducidos a dieciséis idiomas. Recibió el Premio de Poesía Polaca Marii Konopnickiej en 2012 y la Medalla de Literatura Jerzego Sulimy-Kaminskiego en 2020. Desde 2017 es Vicepresidenta de la Medalla Europea de Poesía y Arte – HOMERO.