
Veintidós años de Carátula, y todavía seguimos aquí
7 agosto, 2026
Toda revista debe preguntarse por su lugar y Carátula no ha sido ni será la excepción, sobre todo al tratarse de un medio digital, una revista que aparece en una pantalla, en un espacio donde cada día nacen miles de textos y el siguiente parece borrar al anterior casi sin dejar rastro; es esa la pregunta que vuelve a nosotros en agosto, cuando cumplimos veintidós años de circulación ininterrumpida, y más que celebrar, el aniversario nos obliga a detenernos sobre el lugar que debemos ocupar en el costado de las letras hispanoamericanas en el que nos hemos movido hasta ahora.
Quizá porque nunca habíamos estado tan conectados y nunca tan lejos. Basta pensar en Centroamérica, que paradójicamente es una región leída muchas veces mejor desde afuera que entre sus propios países, y es lo que busca de algún modo Carátula, mirar hacia afuera, pero también volver la mirada hacia el istmo. Durante estos veintidós años los lectores cambiaron y cambiaron también las formas de leer, lo cual significa releer y redescubrir esas letras que por años han estado entre nosotros.
Como ya hemos dicho, volvemos a abrir las ventanas y a mirar hacia otros lugares: en esta edición, México, Chile, España, Argentina, República Dominicana; pero también miramos hacia dentro y, como cada vez, volvemos a Centroamérica.
En poesía proponemos la lectura de Domingo de Ramos, uno de los autores más representativos de la actual poesía peruana. Su escritura parte de la imagen poética y obtiene su mayor fortaleza de la tensión con el lenguaje. Sobre estas mismas líneas, destacamos asimismo los poemas de Balam Rodrigo, una de las voces mexicanas más relevantes de las últimas décadas y quien aquí reimagina el mundo de los oficios como diciendo que la poesía es su base filosófica. También desde México, el poeta José Díaz hace un cruce entre el fragmento y el ensayo para reflexionar sobre el danzón, un verdadero símbolo de la cultura popular de su país. Un poco más al sur, visitamos la poesía de Julio Serrano Echeverría, quien escribe desde la incertidumbre, el cuerpo y el amor para nombrar lo ineludible en medio de una batalla médica personal. Viviana Paletta, por su parte, apuesta por la creación de atmósferas y las relaciones poéticas entre imágenes aparentemente disímiles. Finalmente, para mirar un poco más allá, leemos poemas que nos acercan a dos culturas diversas: del brasileño Roberto Piva, traducido por Edgar Saavedra, y de la china Zhao Si, en versión de Renato Sandoval.
Volvemos luego a lo cercano que a veces extraviamos en el mapa a través de la sección de narrativa, donde Fátima Villalta nos comparte un cuento de su más reciente libro, Breve historia del fracaso, y Galo Ghigliotto hace lo propio, extrayendo una pieza de Su cadáver avanza hacia el mar, volumen de cuentos publicado apenas en mayo, mientras Álvaro Rojas, una firma que ya forma parte de la familia Carátula, comparte una de sus ficciones.
Y con esta breve pero necesaria parada narrativa, estamos listos para hacer un viaje por Latinoamérica a bordo de ese vehículo llamado Crítica, empezando por El Salvador con Jacinta Escudos, quien escribe sobre No tengo patria, libro acerca de Salarrué y su vínculo con el mundo cultural de Centroamérica; continuamos con Nicole Bolaños, quien dialoga con Clarice Lispector en una propuesta de lectura que nos permite regresar a los libros que quizá no supimos leer; avanzamos hacia Alan Vidaurre, quien nos propone reconocer la marca corporal y social del surrealismo en América Latina, y terminamos ante Emiliano Coello, quien examina el pensamiento ético y filosófico que media entre el modernismo y el vanguardismo partiendo de los Versos libres de José Martí.
Al itinerario y a la búsqueda se añaden, por fin, dos estaciones textuales en No Ficción: primero, una crónica escrita a cuatro manos entre Frank Báez y Sorayda Peguero sobre los días de Maelo Rivera en Portobelo, Panamá, país que visitaron gracias al festival Centroamérica Cuenta, en cuyo marco se dio también el diálogo entre la misma Sorayda, Edo Brenes y Santiago Roncagliolo propiciado por Mayra González que, transcrito aquí y editado, constituye, por ahora, nuestra última parada.
Y al llegar aquí, no queda sino mencionar que todo este recorrido lo hemos hecho con un pensamiento constante en la pintura que ilustra esta edición, Horizonte interior, de William Grigsby Vergara, cuyo título parece recordarnos, muy a propósito, que no todos los viajes ocurren hacia afuera.
Tal vez, entonces, una revista no sea otra cosa que un lugar al que siempre se puede volver. No importa si es una biblioteca, una pantalla o un archivo perdido en internet. Mientras alguien encuentre estas páginas y decida quedarse un momento, la conversación seguirá abierta. Y mientras esa conversación exista, todavía seguiremos aquí.
Mario Martz, director
Autor de Viaje al reino de los tristes (2010) y de Los jóvenes no pueden volver a casa (2017). Su trabajo aparece en distintas revistas y antologías de Iberoamérica. Dirige Carátula desde finales de 2025.